#Chile 2030

Casen 2024: Un baño de realidad necesario para el desarrollo

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El 8 de Enero Emol titula: “Casen: La pobreza supera el promedio nacional en la mitad de las regiones y en siete está por sobre el 20%”. Un titular que para un estadístico podría ser un dato interesante sobre la dispersión —o incluso una obviedad matemática—, pero que está lejos de ser lo más relevante.

Lo medular no es ese juego de promedios, sino el sinceramiento brutal de nuestra realidad: la pobreza por ingresos se sitúa hoy en 17,3% bajo la metodología actualizada 2024. Dentro de ese total, 6,9% corresponde a pobreza extrema y 10,4% a pobreza no extrema. La cifra golpea porque, si procesáramos los datos de 2024 con la metodología anterior (2013), el resultado sería 4,9%. Esa brecha de más de 12 puntos no es “pobreza nueva”; es precariedad que la vara anterior dejaba fuera.

Ante este salto, la tentación de buscar culpables políticos es inmediata, pero sería un error de lectura. La responsabilidad exige mirar los datos con frialdad y sin sesgos: para ver tendencia hay que comparar con la misma metodología. Al recalcular 2022 con la metodología 2024, la pobreza por ingresos era 20,5%. Es decir, hemos bajado 3,2 puntos hasta el 17,3% actual. El avance es real, solo que ahora el estándar de bienestar que nos exigimos es mucho más alto.

No se medía así antes porque el Chile de hace una década era otro. Sin embargo, como plantea Amartya Sen, el desarrollo implica expandir capacidades, no solo acumular bienes. Esta actualización metodológica baja el margen para ficciones contables y acerca la medición a la liquidez efectiva con que los hogares enfrentan el mes a mes.

Además, se actualiza la canasta alimentaria con criterios de dieta saludable, reduciendo la presencia de alimentos ultra-procesados en torno a la mitad. El mensaje es claro: ya no basta con saciar el hambre; el desarrollo exige calidad de vida.

Con el diagnóstico sincerado, aparecen cuatro urgencias estructurales que ya no podemos esconder bajo la alfombra del promedio nacional.

La primera es el imperdonable abandono infantil. Mientras el Estado ha sido relativamente más eficiente blindando a la vejez (13,5% de pobreza por ingresos en 60 años y más), ha dejado más expuesta a la niñez: 25,7% de los niños entre 0 y 3 años vive en pobreza por ingresos. Estamos ante una contradicción inaceptable: aseguramos el final de la vida, pero hipotecamos el principio. Y la evidencia internacional —la literatura asociada a Heckman— es clara: llegar tarde a la infancia se paga caro en productividad, salud y cohesión social.

La meta de ser un país desarrollado requiere equidad y políticas sociales robustas, no solo crecimiento. El mapa cambió y la exigencia es mayor; ya no hay espacio para atajos, eufemismos ni autocomplacencia

La segunda urgencia es la mentira del “país promedio”. Decir que Chile tiene tal porcentaje de pobreza es engañoso, porque existen varios Chiles conviviendo en el mismo territorio. Los datos de Casen 2024 muestran una fractura territorial: Magallanes registra 9,9% de pobreza por ingresos, mientras La Araucanía llega a 28,6%. Seguir diseñando políticas sociales centralizadas desde Santiago, aplicando la misma receta en Punta Arenas y en Temuco, es tirar recursos a la basura y perpetuar desigualdad territorial.

El tercer nudo es el núcleo duro de la exclusión: la pobreza severa, entendida como la intersección entre pobreza por ingresos y pobreza multidimensional. Si bien baja respecto a 2022 (de 7,8% a 6,1%), sigue representando 1.193.010 personas. Para este grupo, esperar que el crecimiento económico “chorree” es inútil. El mercado por sí solo no los va a sacar de ahí; se requiere intervención pública directa, precisa y sostenida.

Finalmente, las nuevas caras de la pobreza. La pobreza multidimensional se ubica en 17,7% en 2024. Y cuando se observan carencias específicas, se entiende por qué el malestar no calza con el optimismo macro: la carencia en seguridad llega a 28,2%, y la carencia en conectividad digital a 14,0%. El bienestar no es solo monetario. No existe libertad posible si las familias viven encerradas por temor o quedan fuera de servicios básicos de la vida moderna.

El gran peligro para el próximo gobierno es sucumbir a la ceguera ante esta multidimensionalidad. Si apuestan todas sus fichas a subir el PIB para bajar la pobreza por ingresos, olvidándose de seguridad, infancia y tejido social, fracasarán. Podrán mostrar números azules en la macroeconomía, pero el malestar social y político seguirá intacto.

La meta de ser un país desarrollado requiere equidad y políticas sociales robustas, no solo crecimiento. El mapa cambió y la exigencia es mayor; ya no hay espacio para atajos, eufemismos ni autocomplacencia.

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1 Comentario

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Hay una culpa política en esto… Y son los empleados fiscales… Ellos multiplicaron la deuda externa por 10 en solo algo más de una década y en el proceso se devaluó el peso chileno, creció la inflación y más gente se hizo pobre… En este gobierno se contrataron ¿cuántos nuevos soldados, 125.000, 100.000? A ellos y a los ya existentes este gobierno le aumentó el sueldo estratosféricamente como ningún gobierno lo había hecho jamás… Además de sueldos, bonos, … aguinaldos, premios por ser un buen desfalcador del Estado y semejantes… Resultado, tenemos un aparato estatal que literalmente es una sanguijuela del resto de los chilenos que sirve para crear pobreza, o desviar los fondos necesarios a otros lugares…

En ese mundo principalmente de locura zurda, se habla mucho de los … beneficios obtenidos que Vallejo teme que sean recortados, y que no es otra cosa que le despidan soldados a los partidos zurdos que habían acomodado en el Estado con “derecho a un sueldo pagado por todos los demás”, o derecho a ser una sanguijuela empobrecedora…

Pero, cuando se plantean para llegar al poder, los zurdos hablan de igualdad, justicia social, que la equidad y lo que sea, pero, ellos, JAMÁS se han interesado en el pueblo, sino que solo se interesan en llegar al poder para apernarse a él todo el tiempo que puedan recibiendo un sueldo del Estado, usando como catapulta los oídos lentos para entender que llegan a rayar un voto por uno de sus candidatos y, por su puesto, también rayan por ellos la gran familia zurda ya en el Estado reunida en la gran mesa del té club de las peores sanguijuelas desfalcadores jamás conocidas en el país…

Jara pretendía lo mismo que Boric, pero, con esteroides, es decir, aumentar aún más el sueldo mínimo porque quienes más se benefician de ellos son los soldados de la izquierda enquistados en el Estado… Hubiera sido la mayor desgracia conocida para el pueblo chileno…

Pero, bienvenido sea encontrar progreso y mejor bienestar para la gente y como no viene del Estado —porque el mayor enemigo del pueblo chileno son los traidores a la patria que habitan en el gobierno y en el Congreso y en el Senado ya que se coluden para enriquecerse ellos y empobrecer a todos los demás ( la derecha y la izquierda unidas jamás serán vencidas para que dejen de apoderarse de un mayor porcentaje del Presupuesto Nacional)—

entonces, ¿quién crea mejor bienestar a la población, mayor riqueza para ella, mejores oportunidades en sus comunas, un ambiente económico que favorezca al pueblo, una educación que permita aplicar inteligencia colectiva y nos enseñe a tomar mejores decisiones, si no lo creará el Estado?

Pues, debiera hacerlo el Centro Técnico de Poder Civil, financiado con un porcentaje del Presupuesto Nacional (porque ¿en qué mundo cabe que unas pocas sanguijuelas desfalcadoras usen más del 100% del Presupuesto Nacional, sin permitirle al pueblo chileno ni siquiera decidir sobre el 1% del Presupuesto Nacional?

Este Poder Civil podría crear empresas que sean de todos los chilenos que ayuden a que haya más trabajo y oportunidades en todas las comunas de Chile; podría crear un BancoAFP de todos los chilenos y tener su propia Cámara Ciudadana que represente al pueblo chileno ante los demás poderes del Estado …

De hecho ese Poder Civil podría entenderse como el defensor del pueblo, o el ente que crea riqueza para el pueblo, y a su vez podría verse como potencial adversario del sistema político que desfalca al Estado, protegiendo los recursos del Presupuesto…

Lo podría hacer creando un mecanismo que registre cada gasto del Poder Civil con blockchain o algo más avanzado para gobernabilidad… Una vez probado tal sistema, se puede aplicar al resto del Presupuesto Nacional y así nunca más se perdería dinero del Presupuesto y nos ahorraremos unos 10.000 millones de dólares que el Estado “pierde por ineficiencia del Estado” que bien podría entenderse como el dinero que las sanguijuelas del Estado “extraen del Presupuesto Nacional”, además de sus sueldos, bonos, aguinaldos, premios, regalos del amigo sorpresa del Estado, etc…

Recuperados esos 10.000 millones de dólares los podría usar el Poder Civil para hacer crecer la riqueza del pueblo chileno, creando más empresas, haciendo crecer el BancoAFP, invirtiendo en fondos, etcétera, de manera que se pronostica que esa proyección podría hacer que el Poder Civil:

— Pague y/o compre toda la deuda externa de Chile en unos 35 años…

— Permita cursar todos los créditos que se cursan en Chile con capitales del Poder Civil, o de todos los chilenos…

—Permita al pueblo chileno comprar de a poco una buena porción de la mayoría de las industrias estratégicas del país…

En resumen, una oda al crecimiento de la riqueza del pueblo chileno…

La Cámara Ciudadana Digital de Poder Civil podría permitirle al pueblo chileno fijar estrategias nacionales tanto políticas como económicas, sin intervenir con los demás poderes del Estado y en algún momento podría levantar un Programa de Operaciones de Gobierno que lo represente su propio candidato presidencial…

Creo que hasta un niño puede entender lo que digo, pero, difícilmente está será una idea que le guste a los zurdos miserables, a los banqueros, o los inversores chinos que se enquistan en Chile como si fueran sanguijuelas zurdas en el Estado, o ciertamente a las AFPs, porque cada afiliado podría trasladar sus fondos al nuevo BancoAFP de todos los chilenos y, tal vez los dueños de las AFPs tendrían que … buscar otros horizontes… (El traspaso tendría que ser gradual para que no llorasen tanto)…

Pero, ya que se hablaba de pobreza, he ahí la receta de Poder Civil para que hablemos de riqueza, ya que siempre el zurderío prefiere hablar de pobreza, pero, nunca, jamás, de cómo crear riqueza, particularmente una que sea realmente del pueblo chileno, y como a ellos jamás se les ocurre esto, pues, ahí va esta idea de un Poder Civil que llegue a ser un Cuarto Poder del Estado…

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