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Vuelve el tío caimán

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Los primeros días del año 2026, trajeron sorpresas que tienen al mundo entero en ascuas. Sea que te guste o no la política, o que veas o no los programas de noticias, nadie, ni siquiera tú quedaste indiferente a los sucesos de Venezuela. Como habíamos advertido en columnas anteriores, el reciente anuncio de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense, es una versión con esteroides de la vieja doctrina Monroe.

Lo que parecía sólo semántica y palabrería dirigida al sector más duro del movimiento MAGA (Make America Great Again), se transformó en una realidad. Ante nuestros ojos incrédulos una fuerza militar de los Estados Unidos, se desplegó en territorio venezolano, atacando distintos objetivos, para luego capturar al tirano Nicolás Maduro y conducirlo a USA. En una comparecencia de más de una hora ante los medios este sábado, el presidente Trump explicó que se había capturado al líder de una organización criminal ligada al narcotráfico, se refería de este modo a quien ejercía como presidente de Venezuela, quien sería juzgado en un tribunal de Nueva York.

Pese a que abundaron las preguntas sobre cuánto tiempo permanecerán las tropas en Venezuela, y sobre el futuro liderazgo en el país, las respuestas fueron vagas, pero dejando en claro que su objetivo es recuperar el control sobre la industria petrolera. Sobre la reciente Premio Nobel de la paz, Corina Machado, quien había abogado insistentemente por una intervención militar de Trump en Venezuela, declaró que “Ella no cuenta con el respaldo ni el respeto en Venezuela”, señalando que la considera una mujer muy agradable, pero no será ella quien quedará a cargo. Horas más tarde la administración Trump ha reconocido que mantuvo contacto con la número dos del régimen chavista la vice presidenta Deicy Rodríguez, quien se encontraba en Rusia durante el ataque militar. Esta ha regresado a Venezuela para asumir constitucionalmente como presidenta interina, por noventa días, por “ausencia temporal del jefe de estado”.

Varios presidentes europeos y también del cono sur de América, se anticiparon a felicitar la caída de Maduro, y agradecer la acción de Trump. Con el correr de las horas, han surgido otras voces, tanto en el continente, con los presidentes de Brasil, México, Colombia, Uruguay, y Chile quienes expresan su rechazo a una intervención militar que viola la soberanía de una nación, en infracción de normas básicas del derecho internacional. Del mismo se ha pronunciado la Organización de Naciones Unidas, la OEA, y hasta el Papa León XIV, abogando por la resolución pacífica y por el respeto del ordenamiento jurídico internacional.

Lo que parece más paradójico es que salvo figuras políticas de la izquierda cretácica, ningún líder político defiende ni la legitimidad ni la permanencia del régimen chavista, sino que todo se centra en los medios empleados para deponer a la cabeza de ese régimen. El riesgo es buscar pretextos que incluso puedan parecer legítimos, para que cualquier país decida violar la soberanía territorial de otra nación. En un mundo con guerras en curso actualmente, pareciera ser una invitación a imponer los términos que convengan al más fuerte.

El comité editorial del prestigioso medio The New York Times, advierte que un acto de guerra sin la aprobación del congreso, viola la ley norteamericana. Un debate en el congreso demostraría la fragilidad de los argumentos de Trump, como los ataques a pequeñas embarcaciones con la excusa de que representan una amenaza inmediata para Estados Unidos. Según The New York Times, un grupo variado de expertos jurídicos y militares han rechazado esta afirmación, ya que aún en el caso de que dichas embarcaciones portaran droga, lo que no ha sido probado, un intento de introducir drogas de contrabando en Estados Unidos, no es un intento de derrocar al gobierno o derrotar a su ejército. “Los bombardeos a pequeñas embarcaciones que Trump dice que trafican con drogas, ha matado a personas basándose en la mera sospecha de que han cometido un delito y no les ha dado ninguna oportunidad de defenderse. Las Convenios de Ginebra de 1949 y todos los principales tratados de derechos humanos posteriores prohíben este tipo de ejecuciones extrajudiciales. También lo hace la legislación estadounidense”.

Los países pequeños como Chile, y los países vecinos de países muy grandes y poderosos, encuentran en el derecho internacional, y en los organismos internacionales un respaldo y un cobijo contra los abusos, y contra las agresiones. El presidente de Francia Emmanuel Macron, ha aplaudido sin ambages la intervención de Trump, en tanto, han expresado una postura diametralmente opuesta, entre otros, la diputada de la Asamblea Nacional de Francia y líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional, Marine Le Pen, quien condenó la intervención de los Estados Unidos en Venezuela: “Había mil razones para condenar al régimen de Nicolás Maduro: comunista, oligárquico y autoritario, había impuesto un manto de opresión a su pueblo durante demasiados años, hundiendo en la miseria a millones de venezolanos, cuando no los obligaba al exilio”… “Pero la soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, poder o continente. Es inviolable y sagrada. Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar nuestra propia servidumbre mañana. Esto sería un peligro mortal, sobre todo cuando el siglo XXI ya presencia importantes convulsiones geopolíticas que proyectan una sombra permanente de guerra y caos sobre la humanidad”. “Solo podemos esperar que el pueblo venezolano tenga voz lo antes posible. Son ellos quienes deben tener el poder de definir, soberana y libremente, el futuro que desean forjar como nación”.

El nuevo imperialismo inaugurado la primera semana de este año por el presidente Donald Trump, obliga a todos los países del mundo a declararse en alerta. Sin orden internacional, sin derecho internacional, regirá a ley del más fuerte, y podemos entrar en una escalada sin fin de agresiones y vulneraciones a la soberanía. No sería primera vez que se lanzan un par de bombas para esconder problemas de política interna en los Estados Unidos. Hoy enfrentan un fuerte incremento de los planes de salud, bajo crecimiento económico, desempleo y alto endeudamiento.

El nuevo imperialismo inaugurado la primera semana de este año por el presidente Donald Trump, obliga a todos los países del mundo a declararse en alerta

Se menciona, asimismo, el impacto que ha tenido en la aprobación de Trump, la trama de abusos y corrupción revelada por los archivos Epstein. El asalto a los pozos petroleros de Venezuela podría ser mucho más importante para recuperar la economía, para los empleos y para la aprobación interna que el supuesto juicio al dictador Maduro. Lo anterior considerando que el próximo año son las Midterms elections, las elecciones de medio mandato de Estados Unidos. Elecciones generales que se efectúan cada dos años en el mes de noviembre, en el punto medio de la legislatura de cuatro años de un presidente. En esos comicios se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes, y 33 o 34 de los 100 del Senado. El resultado de esas elecciones son un verdadero diagnóstico político a la administración en curso, y un anticipo de lo que podría ser la próxima elección presidencial para los partidos demócrata y republicano.

Para el desconcierto incluso de sus partidarios más fanáticos en los Estados Unidos y también en Chile, las medidas anunciadas por el nuevo jefe continental, implican conservar la cúpula de poder del chavismo en control del gobierno. También existe una declaración expresa sobre la líder de la oposición venezolana, la que según la administración Trump, no contaría con el apoyo ni el respeto necesario en el país para hacerse cargo.

Son casi nueve millones de personas que abandonaron Venezuela y que hoy residen en distintos países del continente, entre ellos Chile, con cerca de ochocientas mil personas, esperamos que puedan volver a sus casas y a sus vidas en su propia patria. Todos los demócratas del mundo hacemos votos, para que se encuentre una solución de consenso, en que los propios venezolanos decidan sobre su futuro. Que esta solución sea adoptada en paz, sin enfrentamientos ni más derramamiento de sangre. Y que se respete la soberanía nacional de todos los países del continente.

Ver más en:

https://www.nytimes.com/es/2026/01/03/espanol/opinion/trump-captura-maduro-venezuela.html

https://cronicadigital.cl/la-ultraderechista-gala-marine-le-pen-condena-la-agresion-a-venezuela-la-soberania-no-es-negociable/

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