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Otro verano de fuego en Chile

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El año 2026, vuelve a replicar los catastróficos incendios de 2024, antes los de 2014, y antes los de 2010, cada verano el ciclo de llamas y destrucción se vuelve a activar. Hace unas semanas, los incendios que destruyeron la Patagonia argentina motivaron el envío de brigadas, equipos y aeronaves de Chile a combatir junto a nuestros vecinos. Ahora nos toca de nuevo a nosotros, esta vez el fuego se cierne sobre las regiones del Biobío y Ñuble, y con mucho riesgo para la Araucanía.

Según reportó CONAF hasta el mediodía de este domingo, existe registro de 24 incendios forestales en combate, se mantiene Alerta Roja regional debido a la magnitud y simultaneidad de los siniestros, varios de ellos con rápida propagación y amplias superficies afectadas. Por su magnitud y alcance destacan los focos de incendio de:

  • Perales Biobío, comuna de Ránquil, que ha destruido más de 3 mil hectáreas.
  • Monte Negro, en Quillón, con 1.500 hectáreas afectadas.
  • Rahuil Bajo, también en Ránquil, registra 500 hectáreas consumidas.
  • En la comuna de Pinto, el incendio El Cardal alcanza igualmente las 500 hectáreas.
  • El Manzano, en San Nicolás, suma 361 hectáreas.
  • Huracán, en El Carmen con 45 hectáreas.
  • Reserva Ñuble, en Pinto con 36,2 hectáreas.
  • Trinitarias, en la comuna de Concepción, con una superficie preliminar de 10.621 hectáreas afectadas, transformándose en el incendio de mayor extensión reportado hasta ahora.
  • También en Concepción, el incendio Rancho Chico suma 737 hectáreas y en Laja, el siniestro Rucahue Sur es de 1.000 hectáreas consumidas.

En lo que parecía el fin del año político 2026, con el término de las sesiones parlamentarias y el receso veraniego, cuando los jerarcas del aparato público se aprestaban al inicio de su feriado de febrero, al igual que en años anteriores el fuego diría otra cosa. Nadie ha quedado impávido ante las imágenes, vigorosas y enormes lenguas de fuego, devorando todo a su paso. Las condiciones de altas temperaturas, fuerte viento y abundante vegetación seca facilitaron el avance de las llamas a gran velocidad, dejando en un lapso de un par de horas distintos sectores totalmente destruidos.

Gran conmoción generó el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, que, en horas de la mañana del domingo, clamaba por la pronta declaración de estado de emergencia, pidiendo asimismo se decretara toque de queda. Su comuna tiene la mitad de las viviendas destruidas, en el sector de Lirquén, el CESFAM y el Hospital fueron alcanzados por las llamas, y además se produjo el saqueo del Hospital. En medio de su entrevista rompió a llorar, totalmente superado por la caótica destrucción.

Como es característico en Chile, la solidaridad entre vecinos, la solidaridad de empresas, clubes deportivos, iglesias, no se hace esperar. Junto al esfuerzo del Estado, a quien siempre se reclama mayor celeridad, llegaron hasta el lugar organismos del Estado central como el Ministerio del Interior, la cartera de Salud, Defensa y Desarrollo Social. Siempre la primera actuación y el trabajo más fuerte es de los municipios, y las fuerzas armadas y de orden. Como en tantas jornadas anteriores, los Bomberos de Chile y los brigadistas forestales lo han dado todo por controlar y sofocar el fuego. Unos héroes y heroínas que se merecen nuestro respeto y cariño, siempre, no sólo cuando empieza el humo y se ven las llamas.

Se anunció una cifra preliminar de personas fallecidas que bordea las 16 personas, pero se advirtió que esa cifra puede aumentar, y será el SML quien estará encargado de actualizar la información, ya que se esperará el trabajo de los peritos para determinar con certidumbre estos sensibles datos.

Como suele suceder en estos casos, los medios de comunicación social han tenido desempeños dispares en cuanto a entregar información útil y veraz a la población. Mientras las radios en general han cumplido una destacada labor informativa, los noticieros de la TV y sus periodistas desplegados en terreno han repetido el libreto de anteriores tragedias. Repiten sin pausa entrevistas a personas afectadas que, en medio de su dolor e impotencia, son conminadas a describir lo que sienten, e inducidas a responder si se “sienten abandonados por las autoridades”.

No hay vacaciones para las autoridades públicas, cuando su propio pueblo está sufriendo en el descampado. Todos deben estar disponibles y en su lugar de trabajo. Si el gobierno que termina se define como progresista, por sobre todas las cosas, debe servir a los más humildes y sencillos. La tarea primera es apagar el incendio y salvar vidas. Luego vendrá, y en paralelo, la investigación para determinar responsabilidades si procede, pero eso deberá comprobarse por medios técnicos e investigarse por el órgano persecutor penal. Antes que eso suceda, es estéril alimentar la espiral de elucubraciones alarmistas y conspiranoicas.

No es raro que, en los sitios afectados, los vecinos claven su bandera chilena al iniciar la limpieza para la reconstrucción. Es un amor primario que conmueve hasta el alma, es un llamado al resto de Chile, es una reafirmación de la resiliencia que nos caracteriza

Una vez más la demanda por seguridad se hace presente, sin energía eléctrica ni comunicación telefónica, los vecinos están expuestos al riesgo de ataques vandálicos. El presidente de la república decretó Estado de Excepción Constitucional de catástrofe, y designó al jefe de la defensa nacional del Biobío, Contraalmirante Edgardo Acevedo, como jefe de zona. Esto permite desplegar personal de las fuerzas armadas en labores de vigilancia y cuidado en las áreas siniestradas. Esto es imprescindible, porque, aunque resulte difícil de creer, delincuentes sin alma ni escrúpulos han efectuado saqueos.

En el año 2024, año de incendios calamitosos, políticos de distintas bancadas presentaron el 15 de enero de 2024 un proyecto de ley que modifica la ley de bosques, para prohibir el uso de suelos afectados por incendios forestales y aumenta las penas al delito de incendio. Cabe señalar que hace una década que se tramitan proyectos de similar naturaleza sin avance alguno. Es relevante poner de nuevo en el tapete esta discusión, ya que las labores de reconstrucción de sectores siniestrados se iniciarán próximamente, y es de presumir que, en la mayoría de los casos, se construirá en los mismos sitios. Sin perjuicio de que, en muchos casos, el área no sea apta para el uso habitacional.

En una declaración muy pertinente, el presidente electo José Antonio Kast llamó a su sector a mantener el foco en el combate al incendio y apoyar a las autoridades. Es lo que corresponde. Ya ha tocado a presidentes anteriores enfrentar catástrofes en el término del mandato, y tocado a otros acometer la reconstrucción iniciando el suyo. Sin ir más lejos, el terremoto de 2010 ocurrió concluyendo el mandato de la presidenta Bachelet, y le tocó al difunto presidente Sebastián Piñera iniciar la titánica tarea de reconstrucción.

Eso es lo que somos en Chile, una tierra que periódicamente es golpeada por la naturaleza o por acción humana, afectando la vida de miles o millones, y cada vez, desde el más pequeño y humilde hasta el más poderoso, nos ponemos todos manos a la obra para volver a levantarnos. Sin banderas partidarias ni consignas sectarias, todos con el mismo objetivo. En instancias como estas surge un sentimiento de amor por el prójimo que debiéramos mantener siempre. También un sentimiento profundo de amor a la patria. No es raro que, en los sitios afectados, los vecinos claven su bandera chilena al iniciar la limpieza para la reconstrucción. Es un amor primario que conmueve hasta el alma, es un llamado al resto de Chile, es una reafirmación de la resiliencia que nos caracteriza. Son las ganas de salir adelante, las ganas de vivir, una pulsión vital irresistible. Una fuerza que termina movilizando a la sociedad completa.

En este verano de 2026, cuando algunos ya están en vacaciones y otros se aprestan a iniciarlas, una calamidad nacional vuelve a estremecer a todo Chile, una señal de alerta y un llamado de ayuda, que no nos deja impávidos. Acudiremos al llamado, como siempre ha sido, con agua embotellada, elementos de aseo y alimento para mascotas. Estaremos prestos a apoyar a Bomberos y brigadistas, que, con su altruismo y entrega, nos dan un ejemplo del verdadero servicio público. Servir al país sin etiquetas, sin buscar ganancias ni ventajas. Es el mejor ejercicio y la mejor práctica para quienes asumirán la conducción del país en marzo.

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Apelando a la solidaridad de la gente, una vez más, nos preguntamos ¿dónde y cuándo veremos la solidaridad del Estado?

Grafitis daban cuenta de si “estábamos preparados para ver el mundo arder” y otros personajes anunciaron un Chile incendiado si perdía la izquierda las elecciones…

La intencionalidad de los incendios, sabida, conocida, experimentada, y que nos hacía prever que sufriríamos otra vez esta tragedia, no fue a la par de una prevención adecuada de parte del indolente Estado…

Hoy es posible encontrar drones que pueden cargar unos 500 litros de líquido o retardante que cuestan unos 900 mil dólares, y pensaba, si se usara el 1% del Presupuesto Nacional podríamos comprar unos 1.000 de ellos… Los podría operar el Ejército de Chile y podrían haber unos 125 por cada región del país con mayor probabilidad de incendios…

Al iniciarse un incendio estos son pequeños, la mayoría intencionales, por lo que se puede ver… Entiendo que comenzó todo con unos tres o cuatro focos simultáneos, lo que implica que cada foco pudo haber sido atacado con 25 drones de estos y con seguridad hubieran sido suficientes para combatir oportunamente los incendios hasta extinguirlos…

Entonces, en un Chile con un gobierno a la cabeza que se ha endeudado en miles de millones de dólares, o sea, varias veces ese uno por ciento del Presupuesto Nacional, se pudo haber hecho perfectamente lo que digo y haber comprado esos drones y haber estado preparados para atacar los incendios que se sabría que se vendrían, ya que la izquierda había perdido las elecciones … y por paliza, luego, el incendio sería terrible…

Entonces, uno como ciudadano común y con pocos dedos de frente no entiende como un gobierno de Chile no es capaz de invertir en prevención de forma efectiva… El efecto de no hacerlo son miles de casas quemadas, vidas afectadas y pérdidas, y otra vez el ánimo de los chilenos se va al despeñadero al ver la desgracia y la falta de preparación del gobiernucho, además de la rabia, ya que una vez más un gobierno terrorista deja que Chile se queme, y que las casas de los chilenos se quemen, y que la vida de chilenos se extingan calcinadas, además de todo el daño ambiental a la flora y fauna…

Y es que luego de no haber tomado las prevenciones necesarias, posterior al mayor incendio con el mayor número de víctimas en la era moderna (muertos y desaparecidos sumaron más de 500 personas en el incendio “de Viña y otros lugares”), uno, como simple neófito, no entiende cómo es que el Congreso Nacional no se preparó para esta emergencia, y no exigió al gobierno que se preparara para esta emergencia…

¿Por qué no lo hacen? Mi ángel conspiranoico me dice al oído que el gobierno no lo hace porque son unos terroristas y que el Congreso Nacional no lo hace porque son cómplices de este gobierno que se presenta como fans del terrorismo y que llegó incendiando el país, y estimó que lo ha seguido haciendo, y de no ser así, ¿por qué no toma las acciones preventivas, si son “tan baratas”?

¿Hasta cuándo la población chilena tendrá que sufrir los despojos de la repartija del botín del Estado entre las mafias políticas sin que la población reciba la ayuda adecuada y se tomen las prevenciones que hasta una persona común como yo puede imaginar apenas sabiendo leer y escribir?

¿Cuánto más no debiéramos esperar los chilenos de un Servicio Nacional de Inteligencia, o de altas entidades dedicadas a la protección civil y del territorio nacional?

¿O cuánto más debiéramos esperar del flamante Congreso Nacional y del gobierno preparándose para los nuevos actos terroristas incendiarios de grupos con poco cerebro o bien pagados por grupos de interés? … Porque los incendios son intencionales, pero, ¿cómo se explica que la prevención y preparación para estos eventos “no sean intencionales”, o bien intencionadas?

La responsabilidad de lo que sucede recae en el gobierno y en el Congreso Nacional y en las entidades a las que esto les corresponda…

Ya no queremos saber y vivir de la solidaridad de los chilenos con los chilenos, SINO QUE QUEREMOS UN ESTADO SOLIDARIO Y PREPARADO PARA ESTAS MEGA CATÁSTROFES !!

Ya no queremos saber de un gobierno que manda emisarios gubernamentales a la zona de las desgracias, sino que queremos a un Estado que vele por las personas y los territorios…

Ya no queremos explicaciones y excusas, queremos soluciones, y si el Estado no lo hace, bienvenido debiera ser un Cuarto poder del Estado, El Poder Civil, para que haga lo que toda la mafia política que participa de la repartija del botín del Estado no hace y que solo nos intenta conformar poniendo cara de circunstancias y dando explicaciones sin implementar las soluciones adecuadas…

Este tipos de situaciones dan cuenta inequívoca de un Estado fracasado que puede ser capturado por mafias, alguna lisa y llanamente terroristas que boricionan la mayoría del Presupuesto Nacional para usarlo de una manera en que lo desaparecen, lo boricionan o se lo llevan a alguna fundación, o algún partido de la mafia, o al lugar que sea, pero, que no llega al pueblo chileno en la medida que este lo necesita, y con la oportunidad que se requiere…

Como ciudadanos creo que debemos exigir al Congreso Nacional que el gobierno boriciano sea detenido, o inhabilitado, o cesado de sus funciones, porque en algo más del mes que le resta aún es demasiado el daño que puede llegarle a hacer al país, a su gente, a los territorios, y a la flora y fauna…

Cada intento del gobierno por hacer algo es de continuo una ejecución de un mal planeado con anterioridad… No hay cosa buena que haya hecho este gobierno miserable y sin duda alguna sus dirigentes deben rendir cuentas ante los tribunales y ante el pueblo chileno…

… Este es el resultado de la rifa de la democracia, en la que puede llegar a gobernar un completo enfermo mental desquiciado, y si no llega a gobernar, de picado se puede poner a quemar el país, como se supone que ha sucedido…

Este es el resultado de tener partidos terroristas como el socialista, o el terrorista comunista terrorista, o el frente amplista, o revolución antidemocrática, o el que sea, y el Estado y el Congreso ampara a estos grupos violentistas y desfalcadores del Estado…

La repartija es tal que los engendros de la política han multiplicado por 10 la deuda externa en solo algo más de una década, algo impensado, histórico y terrible, que solo una manga de desquiciados ladrones puede hacer sin pensar en la población y lo que necesita para prevenir desastres…

¿No les basta con llevarse más de la mitad del Presupuesto Nacional?

¿Con cuánto se debieran saciar estas sanguijuelas desfalcadores?

¿Qué es lo que está mal en nuestra legislación para que no se acabe de una vez por todas la repartija del Presupuesto Nacional entre estas mafias políticas miserables?

Como se entiende, lo que está mal es que no exista ese Poder Civil que defienda la población de esas mafias y que vigile que el Presupuesto Nacional no sea boricionado por esas sanguijuelas boricionadoras…

La desgracia es tan grande que cientos de miles de personas son afectadas, y por cierto son millones, perdiendo la vida miles de ellas, y perdiendo sus casas y enseres, mientras esa manga de sanguijuelas políticas miserables parece que se ríe de la población y no le importa el daño que sufre la gente, o el país, mientras ellos y ellas y elles engordan como buenas sanguijuelas desfalcadores…

Todo el gobierno y el Congreso Nacional es culpable de lo que sucede… No tomaron las precauciones que solo cuestan mil millones de dólares pero, aprobaron varias veces esta misma cifra para subirse los sueldos pagándolos con deuda internacional…

Marditas sanguijuelas desfalcadores y ladronas, corruptas y mentirosas…

Si alguna vez llega un Gobierno razonable al país, espero que dote a Chile de esa flota de mil drones aljibes, y que los dote de fusiles de alta calidad para dar de baja en el acto a los terroristas que queman el país y destruyen la vida de los chilenos…

También espero que toda esta manga de corruptos miserables que no toman las prevenciones para evitar estos incendios sean juzgados, si no en esta vida, en la venidera por ser cómplices de innumerables vidas que se perdieron, enseres y flora y fauna…

Los terroristas que realizan estos incendios, y las sanguijuelas estatales que no los previenen a mi parecer ya están muertos…