La discusión sobre la reducción del impuesto corporativo desde un 27% a un 23% no debería transformarse en una disputa ideológica entre quienes creen que el crecimiento económico depende exclusivamente de menores impuestos y quienes sostienen que la recaudación fiscal debe ser el único criterio para evaluar una reforma de esta naturaleza.
Chile necesita una conversación más profunda, capaz de reconocer que el desarrollo económico exige equilibrar crecimiento, sostenibilidad fiscal e institucionalidad. Las economías que han logrado avanzar hacia mayores niveles de desarrollo no lo han hecho únicamente reduciendo impuestos ni aumentando el gasto público. Lo han conseguido construyendo instituciones sólidas, reglas estables y acuerdos políticos capaces de sostener una visión de largo plazo.
El crecimiento económico es el resultado de múltiples factores que interactúan entre sí, entre ellos la inversión, la productividad, la innovación, el capital humano, la certeza regulatoria y la confianza en las instituciones.
Desde esa perspectiva, la pregunta relevante no es si reducir el impuesto corporativo es una medida correcta o incorrecta. La verdadera discusión consiste en determinar si la rebaja propuesta generará un aumento significativo de la inversión, el empleo y la actividad económica que permita compensar, al menos parcialmente, la menor recaudación fiscal asociada a la medida. Se trata de una hipótesis plausible que merece ser analizada con evidencia, proyecciones realistas y una evaluación seria de sus efectos esperados.
Al mismo tiempo, resulta indispensable considerar el contexto fiscal en que se desarrolla esta discusión. Chile enfrenta actualmente un déficit estructural cercano al 3,55%, situación que refleja una diferencia importante entre los ingresos permanentes del Estado y sus compromisos permanentes de gasto. Esta realidad no puede ser ignorada.
La disciplina fiscal y la credibilidad de las instituciones económicas han sido históricamente activos relevantes para el país, permitiendo enfrentar crisis, atraer inversión y mantener niveles de estabilidad superiores a los observados en gran parte de la región.
Por ello, el debate no debería plantearse como una elección entre crecimiento económico y responsabilidad fiscal. Ambas dimensiones son complementarias. La inversión requiere incentivos adecuados, pero también necesita estabilidad macroeconómica y confianza en la capacidad del Estado para administrar sus finanzas de manera sostenible. Del mismo modo, la sostenibilidad fiscal no puede transformarse en una excusa para renunciar a medidas que permitan aumentar la capacidad de crecimiento de la economía.
Chile necesita crecer, pero también necesita hacerlo sobre bases sólidas y sostenibles. El verdadero desafío consiste en diseñar políticas que permitan avanzar en ambas direcciones al mismo tiempo
El desafío para el Congreso consiste en encontrar fórmulas que permitan compatibilizar ambos objetivos. Si existe convicción respecto de los beneficios potenciales de una reducción del impuesto corporativo, resulta razonable discutir mecanismos de gradualidad, metas verificables de inversión, evaluaciones periódicas de impacto y medidas complementarias que contribuyan a resguardar el equilibrio de las cuentas públicas. La calidad de una política pública no depende únicamente de sus objetivos, sino también de su capacidad para anticipar riesgos y corregir desviaciones.
Las familias chilenas esperan que el sistema político sea capaz de construir acuerdos que trasciendan las diferencias partidarias. El crecimiento económico es fundamental para generar empleo, mejorar salarios y ampliar oportunidades. La responsabilidad fiscal es igualmente necesaria para preservar la estabilidad y la confianza. Ambos objetivos forman parte de una misma ecuación de desarrollo.
Más que imponer posiciones irreconciliables, este debate representa una oportunidad para fortalecer la capacidad de diálogo y construir consensos en torno a un desafío común.
Chile necesita crecer, pero también necesita hacerlo sobre bases sólidas y sostenibles. El verdadero desafío consiste en diseñar políticas que permitan avanzar en ambas direcciones al mismo tiempo, fortaleciendo la economía sin debilitar la institucionalidad que ha sido uno de los pilares fundamentales de su desarrollo.
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Hdudjdidid
No sé… Todo cambia muy rápido, hace solo cuatro años y meses la política estatal fue convertir a Chile en la tumba del neoliberalismo…
Eso significa … empobrecer al país… Y se logró, claro, dejando un déficit para récords históricos, menos empleo, y se dice que 90 mil millones de dólares abandonaron el país para el primer proceso de prostitución chavista que quería imponer la idea de nueva Constitución…
Pero, seguro políticos expertos calcularon que semejante estupidez tendría costos, pero, … algunos prefirieron hundir al país y SEGUIR EL CAMINO DE HACER DE CHILE LA TUMBA DEL NEOLIBERALISMO…
En ese periodo no se pudo hacer consenso con los iluminados que gobernaban e impusieron sus teorías estúpidas… Contrataron más de cien mil empleados públicos, hicieron crecer la deuda externa, desaparecieron fondos de todos lados, y le subieron los sueldos a los empleados públicos como jamás se había hecho en la historia, auto premiándose unos a otros por las metas que le colocaba el chiflado que tenía por compañero…
QUÉ PASÓ que hoy se requiere un diálogo sobre el déficit estructural y se está empezando a entender cómo debe funcionar el país, otra vez ?
Chile iba súper, … rumbo a ser algo, existía confianza para invertir, pero, llegaron los desfalcadores socios del narco chavismo y Chile se comenzó a hundir bajo la opresión desfalcadora de Boric y compañías y … adivina… esto es legal, o sea puedes tomar el poder y desfalcar al Estado y hacer estupideces y nadie se puede oponer a esa locura en defensa del ciudadano y … de las arcas públicas…
Luego nuestra Ley es el problema porque permite la llegada de gobiernos terroristas, de movimientos desfaldores del Estado,
Así como estamos a expensas de una banda de cogoteros políticos llenos de miles de privilegios y súper sueldos…
Tenemos un Presupuesto Nacional que se mantuvo inmenso, al tamaño de PANDEMIA, sin haber pandemia, POR CUATRO AÑOS…
Abusaron cien mil cogoteros nuevos ingresados al Estado, abusaron cien mil cogoteros falsos exonerados, y así abusaron cientos de miles de cogoteros, LEGALES, pero cogoteros, porque se llevan lo que no debiera ser de ellos…
Kaiser dice que la eficiencia en el uso del presupuesto municipal de una municipalidad cualquiera es del orden del 27%
El resto de dineros que no aportan a esos números, LO COGOTEAN LOS POLÍTICOS Y SUS AMIGOTES…
TERCERO, El problema es que la banda política unida de izquierda y derecha jamás vencidas ni encarceladas COGOTEANDO usan el cien % del Presupuesto Nacional, siendo una solución a este problema que el 10% que pierde el Estado año a año de ello, lo use una organización civil en favor de los chilenos…
Cuarto, sobran 250 mil empleados públicos… DE UNA PATADA EN EL … TODOS PARA AFUERA…
¿SOBRAN 375.990? no tengo la cifra exacta pero, estamos hasta la pelvis DE LOS COGOTEROS POLÍTICOS CUCHUFLETEROS LLANCHULLEROS DE M…
Demasiado parásito inútil y caro, demasiados mantenidos con la de todos, DEMASIADOS LADRONES QUE LA LEY NO CASTIGA…