#Política

Cuando la reconstrucción debilita las reglas: certeza para el capital e incertidumbre para la democracia

Compartir

En el debate sobre el desarrollo, se suele afirmar que solo los expertos en economía tienen legitimidad para guiar las decisiones públicas; sin embargo, esta idea resulta incompleta en un contexto democrático, ya que la experiencia cotidiana de las personas, su conocimiento local y sus vivencias respecto a los efectos de las políticas económicas son formas de saber igualmente valiosas, aunque diferentes. Aunque la ciudadanía no experta no debate con modelos abstractos, sino que se basa en impactos concretos en su vida, su comunidad y su entorno, lo que le confiere una racionalidad práctica que no debe ignorarse pero que es fundamental valorar su voz en la discusión pública y exigir mayor transparencia a los líderes políticos, pues no basta con votar en silencio o confiar únicamente en argumentos técnicos, sino que estos deben comunicar de manera clara sus decisiones, intereses y riesgos asumidos; solo así se puede garantizar una deliberación genuina y democrática, en la que las decisiones colectivas surjan de la participación activa de la ciudadanía y beneficien al país.

El proyecto de ley de “Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social”, recientemente presentado por el gobierno como el proyecto emblema de su primer tiempo, propone un cambio fundamental en el modelo de desarrollo chileno, basado en la idea de que la reactivación económica requiere reducir las cargas regulatorias, mejorar los incentivos a la inversión y modificar el rol del Estado en la economía. Sin embargo, un análisis completo de sus disposiciones muestra que esta reorientación no es solo técnica, sino que también tiene importantes implicaciones en la gobernanza democrática, el equilibrio institucional y el desarrollo territorial, especialmente en regiones periféricas como Los Lagos y, aun más, en el archipiélago de Chiloé.

Desde una perspectiva institucional, uno de los mayores desafíos del proyecto es transformar el sistema de evaluación ambiental mediante la propuesta de medidas que buscan reducir las iteraciones técnicas (como disminuir las adendas), limitar la invalidez administrativa de las resoluciones de calificación ambiental y acortar la duración de las medidas cautelares judiciales, que, en conjunto, representan una pérdida significativa de la capacidad estatal para controlar tanto antes como después los proyectos de inversión. Esta reestructuración, presentada como una búsqueda de “certeza jurídica”, en la práctica desplaza el foco de protección del interés público hacia la seguridad del inversionista, debilitando principios clave del derecho ambiental actual, como la prevención, la precaución y la participación informada de las comunidades.

En lugares como Chiloé, donde existen numerosos conflictos socioambientales y actividades productivas en ecosistemas delicados, esta transformación es especialmente crucial, ya que la reducción de espacios institucionales para la deliberación y el control limita la capacidad de las comunidades locales para influir en decisiones que afectan su calidad de vida al aumentar el riesgo de que se intensifiquen externalidades negativas acumulativas, particularmente en sectores como la acuicultura, ya que el proyecto realiza cambios significativos en el régimen de concesiones acuícolas, eliminando la obligación de realizar evaluaciones ambientales para algunas relocalizaciones y reemplazando la caducidad por el no uso con incentivos económicos, medidas que apuntan a dinamizar el sector a corto plazo, favoreciendo la continuidad operativa de las empresas en lugar de priorizar la sostenibilidad del ecosistema, en un contexto en el que la industria salmonera ha sido constantemente cuestionada por sus impactos ambientales. La flexibilización regulatoria, por lo tanto, no solo reduce costos administrativos, sino que también modifica las demandas ambientales en áreas especialmente vulnerables.

Esta propuesta también aborda una dimensión fiscal y tributaria que genera tensiones importantes desde una perspectiva democrática porque la idea de establecer un régimen de invariabilidad tributaria de veinticinco años para las grandes inversiones implica una restricción significativa de la capacidad de las futuras mayorías políticas para modificar las reglas del sistema impositivo. Aunque estos dispositivos buscan ofrecer estabilidad a la inversión, también generan una especie de “rigidez institucional” que desafía el principio democrático de la revisibilidad de las decisiones públicas, peor aun cuando la reducción de la carga tributaria para las empresas, la eliminación de impuestos sobre las ganancias de capital y la reconfiguración del sistema fiscal orientan el esquema hacia incentivos al capital, sin que el proyecto proponga mecanismos equivalentes de redistribución.

La reducción de espacios institucionales para la deliberación y el control limita la capacidad de las comunidades locales para influir en decisiones que afectan su calidad de vida.

En el desarrollo territorial, estas definiciones resultan especialmente complejas, aunque es razonable prever un incremento de la inversión y de la actividad económica en regiones como Los Lagos; el proyecto se debilita al no contar con mecanismos efectivos que garanticen un encadenamiento productivo local adecuado ni una distribución equitativa de los beneficios del crecimiento, y la ausencia de estos mecanismos puede llevar a la formación de economías de enclave, es decir, sistemas productivos muy integrados en circuitos globales, pero con poca conexión con el territorio. En Chiloé, esto podría profundizar la brecha entre el crecimiento económico general y el bienestar real de su población; más aún, cuando las modificaciones en la gestión del patrimonio cultural y en la estructura del Consejo de Monumentos Nacionales introducen criterios para simplificar la administración, con el objetivo de evitar paralizaciones innecesarias de proyectos, ello podría reducir la protección de los bienes culturales y arqueológicos, y en un territorio donde la identidad cultural es esencial para el tejido social y un recurso importante para el turismo, relajar estos mecanismos de protección genera dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo del desarrollo propuesto.

Por último, el proyecto incluye medidas para limitar el gasto público en áreas sensibles, como la educación superior, mediante la suspensión temporal de la incorporación de nuevas instituciones al régimen de gratuidad y la redefinición de los criterios para su expansión. Aunque estas acciones buscan mejorar la sostenibilidad fiscal, en realidad afectan la igualdad de acceso a los derechos sociales, especialmente en regiones con oferta educativa limitada, donde las instituciones locales son fundamentales para la movilidad social y el desarrollo territorial, como es el caso de Chiloé.

3

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras Reglas de Comunidad

Comenta este artículo

Datos obligatorios*

3 Comentarios

Jhguyguy

Otro pobre zurdo desangrándose…

Zurdo que acaba de dejar el poder y al país rumbo a la miseria, a la educación botada, a la salud muriéndose, al Estado desfalcado, a los terroristas subsidiados, … que… habiendo tenido la oportunidad de crear una salmonera que fuera propiedad de todos los pobrecillos chilotes a los que no les llega el desarrollo ni la igualdad pueh, sin contaminar, quizá puesta al interior del mar profundo en la milla 199, … no lo hizo, porque cuando un zurdo gobierna se preocupa de cómo frenar proyectos para quedarse con la plata (o no dar atención médica, o no proporcionar buena educación escolar, o no reconstruir viviendas … para quedarse con la plata), o de cómo inventar mecanismos de desfalco para enriquecerse personalmente, olvidándose de todos los chilotes hediondos a lana mal lavada y a desechos de pescado… ( Perdón, esto me parece que se trata de compadecerse de ellos, cierto?)

La tropa de zurdos se desangra por todos lados… Hoy leí cuatro columnas delquinto, todas de baja calidad intelectual en donde uno pedía diálogo, pero, nunca dialogaron con las familias de quienes fallecían en listas de espera, o con quienes esperaban una casa porque unos terroristas la habían incendiado, ni tampoco dialogaban con los padres a cuyos hijos ellos hormonizaban para castrarlos…

Y es que así es la democracia de los zurdos, con olor a desfalco y a dictadura socialista que anhelaría colocar un 101% de impuesto “para demostrar lo listos que son”… Y viene a colación porque a otro zurdo de las cuatro columnas, se le perdió el punto de equilibrio de cuanto impuestos cobrar y no puede comprender que se ha estado cobrando mucho impuesto, ya que por ello mucho capital se fue o no llegó…

Y lo que le preocupa a los zurdos de esto es que si llegan a gobernar —lo que ha sido frecuente— ellos no tendrán tanto dinero al que tener acceso para fundacionarlo, o bonificarlo a todos sus cómplices incompetentes que atornillan a un sueldo que tendrá que pagar el Estado y que tendrá que pagar la sociedad completa, sin importarle que la estabilidad socio político económica se vaya al diantre…

“Oh, el chorreo es insuficiente y no me llega la igualdad y bajar los impuestos solo beneficiará a los híper súper dabler dúpler ricos” y valga decir que el problema no es el desarrollo que crea el chorreo económico, sino que el problema es el choreo que hacen los zurdos en todos lados con el que no llega la igualdad porque tampoco planifican que llegue, tal como podría llegar si hubiera una salmonera que se creara con capitales de los chilotes y apoyo del Estado, cosa que se puede hacer en toda clase de industria y regiones de Chile trayendo innumerables beneficios tanto al debate sobre cómo crecemos sustentablemente llevando beneficios a más y más personas…

A otro zurdillo de las cuatro, le preocupan las zonas de sacrificio y el derecho de quien llegó primero, pues, veamos, las familias llegaron primero con sus costumbres sobre cómo hacer una gran familia y carrera manteniendo la vida y la salud junto al bienestar económico, pero, llegó la izquierda miserable y carroñera y contra todo ello atentaron… Vinieron y no fueron a construir para todos donde no fuera un problema, y en cambio solo robaron, desfalcaron y chorearon para su sector y se volaron unos 50 mil millones de dólares pagando desayunos JUNAEB a millones de pesos cada uno, pensiones de gracia, bonos al más fleto de todos los fletos zurdos y, ¡faltaba más!, brindando reconocimiento en el Congreso Nacional y pensiones de gracias a los terroristas que los llevaron al poder y, así, a administrar la bolsa del dinero con la que no construyeron nada para todos, ni hubo buen diálogo con tantos afectados y llevaron a la democracia al borde del desquicio y hoy llaman ultraderechista a alguien que solo quiere aplicar la razón y lo razonable…

En cambio a esto, los ultra ladrones de izquierda, los ultra desvergonzados y mentirosos zurdos, los ultra incendiarios y cómplices de narco torturadores descuartizadores terroristas sí tienen un nombre con sentido llamándoseles ultra ladrones, ultra terroristas, ultra abandonadores del afligido…

La prensa explicó cómo había entidades durante el gobierno del esquizofrénico afectado por la coca que se había perdido tal o cual dinero, lo ha dicho el Presidente, pero, … adivina qué? ¡Nadie va preso aún por robar y desfalcar al Estado! Y así es que hay geniales noticias para ustedes zurdos ladrones hijo de la gran chingada, ya que en solo cuatro años podrán aspirar a volver a gobernar para reencauzar el camino desde lo razonable hasta los límites de vuestra locura por hacer Chile una tumba del progreso, para que no opaque a vuestras dictaduras latinoamericanas regalonas y en vez de 120 mil fallecidos en listas de espera podrán ayudar a que mueran 240 mil, doblando vuestro récord, y así podrán hacerlo con todas las casas que no reconstruyan por los incendios que provocan, y también van a poder fletizar desde el año cuatro a la hija del señorito Boric, … para ver si le crece un pene…

abechtold

abechtold

Hay varios temas que los opinantes no miran , por el cortoplacismo.
La reforma tributaria va bajando el impuesto corporativo, en forma gradual, hasta el 23%
Cuando se propone, al lado, la invaribilidad tributaria, los opinantes no logran ver que quienes se quieran acoger a esa invariabilidad, se quedarán con el 27% de impuestos; si quieren acogerse a un 23%, tendrán que salirse de la invariabilidad. Entonces es un win-win: el que quiere invariabilidad, tendrán que pagar un 17% mas de impuestos que los que no se acojan a ella.
Pero es mas fácil el cortoplacismo para opinar.

cdelgadoa

cdelgadoa

Me gustaría saber con quién converso, no respondo argumentativamente a los anónimos ni a quienes se esconden en tags.