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Big Tech y las Granjas de Bots hacen peligrar la democracia

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Antes de Internet y las Redes Sociales, la forma de informarse era a través de diarios, radio y TV. Es importante agregar que sus dueños y controladores no son neutrales, por esa razón y sin mentir, muestran la información de tal forma que permita influir en los lectores en favor de sus intereses y objetivos económicos y políticos. Eso sí, los lectores normalmente conocen la orientación de cada medio y tienen la libertad de elegir que ver, leer o escuchar. Si el medio miente o comete alguna “equivocación” es posible hacer un seguimiento e identificar el origen de la información y que intereses persigue.

El ejemplo más dramático lo sufrimos durante la dictadura pinochetista, cuando se censuraron los medios de comunicación de izquierda y se mantuvieron solo los medios de la derecha conservadora. Durante la dictadura ocultaron información o mintieron descaradamente sobre las innumerables detenciones, torturas, desapariciones y fusilamientos sin juicio previo. Su impacto fue tal, que aún hay quienes niegan las atrocidades cometidas, quizás por no reconocer que fueron engañados.

Lamentablemente la perdida de libertad de prensa se da en diversos países con gobiernos dictatoriales o autoritarios, por ejemplo, Cuba, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, China y Rusia.

Redes Sociales

La llegada de las Redes Sociales cambió drásticamente como nos comunicamos e informamos, también democratizó y fragmentó la información al permitir que todos seamos receptores y emisores de información.

Eso sí, existe una clara diferencia con los medios tradicionales, en estos los temas los escribe un periodista quien entrega un producto terminado. Una columna de opinión o noticia está definida por su contenido y cantidad de líneas y un programa de radio o TV por el tiempo en que está al aire y el usuario tiene tiempo para analizar el contenido. En cambio por Redes Sociales el bombardeo de información es constante y el usuario termina saturado y leyendo solo titulares, dejando de lado la racionalidad y el pensamiento crítico y pasa a ser guiado por la emoción, además, pierde la posibilidad de elegir que ver al estar sometido por los algoritmos.

Nuevos imperialismos

Históricamente, los imperios basaban su poder en el control de territorios, economías, recursos y poblaciones. Internet ha dado una nueva y poderosa herramienta a quienes tienen el poder. Ahora no necesita ejércitos, hoy sus armas son los algoritmos.

Por Redes Sociales se recolectan: identidades, fechas de nacimiento, situaciones laborales y sentimentales, fotos y vídeos. Tienen nuestro número de teléfono y el de nuestros contactos, dónde vivimos y donde hemos viajado, la tarjeta que utilizamos para comprar y que compramos, qué aplicaciones utilizamos y que buscamos. Leen nuestros emails, todas las fotografías que hemos hecho con el móvil al igual que las búsquedas en la red permanecen en el sistema a pesar de haberlas borrado. Cada vez que iniciamos una sesión se registra fecha, hora, lugar, tipo de dispositivo, navegador, la IP y datos de la red Wi-Fi. Se analizan los comentarios, que compartimos, que buscamos y los “me gusta”. Pudiendo determinar, con gran certeza, nuestras preferencias políticas, creencias religiosas, nivel educativo y cultural, orientación sexual, si tenemos ideas conspirativas y una infinidad de datos más, hasta pueden saber a qué hora nos acostamos y levantamos.

Todos estos datos son analizados por la IA, para detectar aquellos usuarios que se guían por sus sesgos y prejuicios y que carecen de pensamiento crítico para manipularlos, es decir, los más vulnerables y potenciales víctimas son los analfabetos funcionales. Esos mismos que sacan bajo puntaje en las pruebas PISA y en la Evaluación Internacional de Competencias de la Población Adulta realizada por la OCDE, prácticamente la mitad de la población nacional.

En resumen, cada interacción digital alimenta un ecosistema que registra la actividad humana y gracias a algoritmos se puede moldear narrativas y reescribir las reglas de la democracia a nivel global. Transformando a las Grandes Tecnológicas (Big Tech) como Google, Meta, Amazon, Apple y Tesla en fuerzas que trascienden los Estados-nación, rediseñando así los tradicionales cimientos del poder global. Para las Big Tech la soberanía nacional pasó a ser algo baladí frente al control de los datos.

Caso 1 – Guerra Rusia/Ucrania: Elon Musk gracias a su red de satélites Starlink garantiza la conectividad en medio de la guerra. Pero, al tener el control de la velocidad de conexión puede afectar el transcurso de esta. Hecho que ocurrió y al limitarla, perjudico alguna de las operaciones de las que Ucrania depende para defenderse, quedando vulnerable a misiles y drones rusos. Es decir, Ucrania está sometida a los intereses o caprichos de Elon Musk y la Big Tech.

Caso 2 – Elección presidencial en Brasil: Durante la campaña electoral en Brasil fue denunciado que, desde que empezó la campaña, las cuentas del presidente Lula en las plataformas tecnológicas de Meta de Mark Zuckerberg, propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp, sufrieron curiosos fallos “técnicos”.

Internet ha dado una nueva y poderosa herramienta a quienes tienen el poder. Ahora no necesita ejércitos, hoy sus armas son los algoritmos

Los internautas descubrieron que la IA de WhatsApp favorecía descaradamente al candidato Bolsonaro. Por ejemplo, cuando se pedía elaborar un cartel electoral a favor de Lula, respondía: “No pude generar la imagen que pediste”, en cambio, la misma petición sobre Bolsonaro era respondida rápidamente. Otros supuestos fallos, es que en las búsquedas sobre Lula el sistema recomendaba el canal de Bolsonaro y el perfil del candidato ultraderechista aparecía como sugerencia automática en Instagram, mientras que el de Lula no aparecía ni siquiera cuando se tecleaba su nombre. Evidenciando claramente la interferencia extranjera en el proceso electoral brasileño.

Caso 3 – Granjas de Bots: Las Granjas de Bots son sistemas de hardware y software basado en IA que administran numerosas cuentas anónimas, simulando ser personas reales en redes sociales, son los llamados “Bots”.

Las Granjas de Bots se utilizan en campañas comerciales o políticas. A través de cientos de perfiles se publican mensajes con la intención de instalar un producto con fines comerciales, creando la ilusión de ser una idea popular que apoya o rechaza una idea o producto en particular.

Las Granjas de Bots aplican técnicas del antiguo ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels quien aparte de decir “miente, miente que algo quedará”, también dijo “con una repetición suficiente y la comprensión psicológica de las personas implicadas, no sería imposible probar que de hecho un cuadrado es un círculo. Después de todo, ¿qué son un cuadrado y un círculo? Son meras palabras, y las palabras pueden moldearse hasta disfrazar las ideas”.

Caso 4 – Fernando Cerimedo: El 5 de septiembre se detuvo en Bolivia al argentino Cerimedo por «tentativa de feminicidio» contra su expareja la abogada boliviana Nadia Beller. Producto de los allanamientos a sus propiedades se encontraron “Granjas de Bots” que utilizaba para manipular la opinión pública mediante la amplificación engañosa y artificial de mensajes, creando la ilusión que las ideas ultraconservadoras son tendencia, afectando y polarizando la convivencia democrática a través de la desinformación en favor de las ideas de ultraderecha.

La expareja de Cerimedo dijo en una entrevista realizada por el canal mexicano Canal Catorce «Se trata de falsear el debate público. Lleva adelante una guerra sucia, comprando influencers o coordinando ataques con una Granja de Bots”.

Cerimedo también trabajó para el brasileño Jair Bolsonaro, el argentino Javier Milei, el hondureño Nasry Asfura y el boliviano Rodrigo Paz, dirigentes que llegaron a la Presidencia de sus respectivos países. El “método Cerimedo”, también se relaciona en Chile con las campañas para una nueva Constitución y la del hoy presidente Kast.

Para defender y cuidar la democracia hay que regular, regular y regular

Con todo lo relatado se hace necesario seguir el ejemplo de la Unión Europea y sacar leyes para regular globalmente las Redes Sociales y la IA y así controlarlas, eso sí, sin frenar su desarrollo.

Debemos defender nuestras democracias e impedir que sean raptadas por un reducido número de Tecno-Oligarcas, representados entre otros por Sam Altman (OpenAI), Alex Karp (Palantir), Jeff Bezos (Amazon), Larry Ellison (Oracle), Peter Thiel (Founders Fund), Elon Musk (X) y Mark Zuckerberg (Meta).

“Una sociedad incapaz de Pensamiento Crítico es presa fácil de cualquier charlatán” Carl Sagan

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