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Chile ante la revolución tecnológica – Parte 1

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  1. EL CONTEXTO GLOBAL: UN CAMBIO SIN PRECEDENTES

La automatización impulsada por la Inteligencia Artificial y la robótica representa la transformación más profunda del mercado laboral desde la Revolución Industrial. Sin embargo, a diferencia de aquella, la velocidad del cambio actual supera en mucho la capacidad de respuesta de los sistemas laborales, educativos y de protección social. Lo que en el siglo XIX tomó generaciones, hoy ocurre en años.

El Foro Económico Mundial proyecta que la IA desplazará 75 millones de puestos de trabajo globalmente, mientras creará 133 millones nuevos. Pero esa aritmética optimista oculta una tragedia distributiva: los empleos destruidos y los creados no corresponden a las mismas personas, las mismas edades, los mismos sectores ni los mismos países.

1.1 Lo que la experiencia internacional enseña

Los países más avanzados en este proceso —Islandia, Alemania, Corea del Sur, Finlandia, Japón— revelan un patrón consistente:

  • La tecnología no reemplaza empleos completos, sino tareas. Los roles evolucionan, pero quienes no pueden adaptarse quedan fuera.
  • El desempleo masivo inmediato no ha ocurrido aún, pero sí una creciente polarización: los trabajadores muy cualificados ganan; los de baja o media cualificación, pierden terreno.
  • Los sistemas de protección social diseñados para el siglo XX son insuficientes para gestionar las transiciones laborales del siglo XXI.
  • La reducción de jornada mejora el bienestar, pero no redistribuye el trabajo desplazado si no va acompañada de obligaciones de contratación.
  • Ningún país ha resuelto el financiamiento de la transición. Lo que existe son parches: impuestos digitales parciales, fondos soberanos acotados a economías petroleras, programas de reskilling insuficientes en escala.

El dato que más debería preocupar a Chile

El 39% de las habilidades laborales actuales serán obsoletas para 2030 (Foro Económico Mundial, 2025). En Chile, el 42% de los trabajadores no tiene las competencias básicas para la economía digital. La combinación de ambas cifras define el tamaño del problema.

  1. CHILE: UN CASO DE VULNERABILIDAD ESTRUCTURAL

Chile enfrenta la transición tecnológica con una exposición mayor que la mayoría de los países de la OCDE y con instrumentos institucionales más débiles para gestionarla. No se trata de una crisis futura: es un proceso en curso cuyas consecuencias ya son visibles en el mercado laboral.

2.1 La magnitud del riesgo

La probabilidad promedio de automatización de los empleos en Chile es del 52%, cinco puntos porcentuales por encima del promedio de la OCDE. Aproximadamente 3,2 millones de personas desempeñan trabajos con alta probabilidad de ser automatizados en el corto o mediano plazo. La cifra de 2 millones de empleos en riesgo en diez años es una estimación conservadora.

Indicador clave Dato
52% Probabilidad promedio de automatización de empleos en Chile (vs 47% OCDE)
3,2 millones Personas en empleos con alta probabilidad de automatización
42% Chilenos sin competencias básicas para la economía digital
8,7% Tasa de desempleo (2T 2025), con crecimiento del empleo formal por debajo del crecimiento de la fuerza laboral
38,2% Tasa de informalidad: trabajadores fuera de toda red de protección social formal
6.000 Déficit anual de profesionales en tecnología de la información

2.2 Los sectores y grupos más expuestos

La automatización no afecta a todos por igual. En Chile, la exposición es especialmente alta en dos grupos que raramente se mencionan juntos:

Trabajadores de baja y media cualificación

No se trata de una crisis futura: es un proceso en curso cuyas consecuencias ya son visibles en el mercado laboral

Construcción, agricultura, turismo, comercio minorista y servicios administrativos concentran la mayor proporción de tareas automatizables. Los conductores de vehículos y los vendedores de tiendas son los oficios con mayor exposición identificada. Estos trabajadores suelen tener baja escolaridad, alta informalidad y acceso nulo a programas de reconversión.

Trabajadores de alta cualificación en sectores cognitivos

Un rasgo particular de la IA —a diferencia de la automatización industrial clásica— es que también desplaza trabajo cognitivo. Los sectores más amenazados en este segmento son tecnología, comunicaciones y publicidad, el sector jurídico, analistas y asesores financieros, y educación y docencia. La amenaza no está acotada a los menos educados.

Trabajadores mayores de 45 años

Este grupo enfrenta una triple desventaja: menor familiaridad con tecnología digital, discriminación en la recontratación y una ventana temporal insuficiente para completar una reconversión significativa antes de la jubilación. En Chile no existe ningún programa específico para este grupo en el contexto de la automatización.

Trabajadores informales

El 38% de los ocupados no cotiza para pensiones. Cuando pierden su empleo por automatización, quedan fuera del seguro de cesantía, de los programas vinculados a la relación laboral formal, y de las estadísticas que miden el problema. Son simultáneamente los más vulnerables y los menos visibles.

2.3 Las debilidades institucionales de Chile

  • Sistema de capacitación laboral fragmentado: El SENCE opera con franquicia tributaria, un mecanismo que incentiva a las empresas a capacitar cuando hay beneficio fiscal inmediato, no cuando hay necesidad estratégica. El resultado es capacitación de bajo impacto, corta y desconectada del mercado real.
  • Protección social insuficiente: El seguro de cesantía excluye a los informales, tiene períodos cortos de cobertura y montos que no permiten sostener una reconversión laboral real. No existe renta básica ni mecanismo de ingreso de transición para quienes quedan estructuralmente desempleados.
  • Sin fiscalidad sobre la automatización: Chile no tiene ningún impuesto ni mecanismo que vincule la ganancia de las empresas que automatizan con el financiamiento de la transición de los trabajadores desplazados.
  • Brecha enorme entre inversión empresarial en IA y preparación laboral: El 86% de los líderes empresariales planea aumentar su inversión en IA para 2026, pero solo el 20% de los trabajadores se siente preparado para implementarla.

El diagnóstico en una frase

Chile tiene una de las mayores exposiciones al riesgo de automatización de la OCDE, una de las tasas de informalidad más altas del bloque, un sistema de capacitación inadecuado para la escala del cambio, y ningún mecanismo fiscal que haga que quienes ganan con la tecnología contribuyan a proteger a quienes pierden con ella.

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